28 septiembre 2014

LA LLAVE

Maria Fernanda Cárdenas.



Un día cuando tenía la venda medio puesta y algo de interés por descubrir un poco más allá de lo que me han enseñado a ver, me encontré a una mujer, que sin importar su estado algo demacrado, conservaba una belleza natural, una belleza que ahora no se ve. La hallé con la mirada pérdida y en sus ojos solo una pequeña chispa brillaba, tenía un par de cadenas relucientes atadas de sus manos a su cadera y en sus pies la acompañaban un par de grilletes, con el largo suficiente para poder correr, pero también con un par de esferas lo suficientemente pesadas para que le fuera imposible volar; mientras observaba con detalle cada parte de su cuerpo, cada herida generada por los continuos intentos para salir de tales ataduras, cada marca encargada de mostrar esas frustraciones con las que ya no pudo pelear más y pasaron a ser un puñado de resignaciones, que golpeaban constantemente aquel cuerpo que con el tiempo se había vuelto más débil, vi como de su pequeño cuello colgaba otra cadena, pero ésta era delicada y de ninguna manera le lastimaba. Para mi sorpresa, el dije que llevaba aquella cadena, era una llave, una llave la cual luego de comparar por unos segundos, entendí que ésta era la encargada de liberar cada una de las bonitas ataduras. Me arriesgué y me acerca para capturar un poco de su atención. Yo nunca había recibido una mirada como esa; desolada y sin ganas de actuar más. Le di vida a mi voz y tartamudeando pregunte –Pero…Por qué…- al tiempo que señalaba tímidamente aquel collar con la solución a sus evidentes problemas; ella hizo una mueca simulando una sonrisa y con una voz ahoga me explico que para cuando había descubierto la llave, ya había perdido todo gusto por la libertad y ahora esas lindas cadenas no le brindaban más que seguridad; ignorando sus palabras y completamente convencida de que yo tenía la oportunidad de liberarla, dirigí mi mano hacia el collar, pero antes de alcanzarlo, tomó mi mano fuertemente, me miro con odio y susurro al oído –Tengo miedo de enfrentar la realidad.

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